Detrás de cada recorrido profesional hay decisiones que marcan un rumbo, desafíos que transforman y experiencias que dejan aprendizajes. En esta sección, invitamos a profesionales de nuestra comunidad a compartir su historia, su mirada sobre la profesión y algunos de los momentos que fueron dando forma a su camino.
Te invitamos a conocer un poco más sobre la trayectoria de Maximiliano Segerer, ingeniero civil graduado en Universidad Nacional de Cuyo y la Escuela Nacional de Ingeniería de Saint–Étienne.
Mirando hacia atrás, ¿qué fue lo que te hizo elegir este camino profesional? Si volvieras a ese momento, ¿volverías a elegir la misma carrera?
Desde el secundario fue por transmisión de la pasión de la profesión de Ingeniería por parte de mis padres, ambos civiles. Ya en la facultad, la orientación de la temática de hormigones comenzó por ayudantías en materias y presentación de trabajos inéditos de recopilación para la época. Hace 25 años era más difícil que ahora! Y volvería a escoger el mismo camino
¿Qué desafío sentís que más te transformó como profesional? ¿Qué aprendizaje te dejó? ¿Hay algo que hoy hacés distinto gracias a esa experiencia?
Muchas cosas, pero lo más probable mi conclusión de estudios en Francia y luego el posgrado. Fueron dos años de transformación, de conocer otras formas de abordar temas técnicos, sino también de cambio de actitudes. Las mayores libertades para el manejo de tiempos e innovaciones sin tanta exigencia teórica, procuro aplicarla siempre.
¿Cuál fue la oportunidad más inesperada que te dio tu profesión? ¿Hubo algún trabajo o proyecto que jamás imaginaste hacer? ¿Descubriste una salida laboral o un área de especialización que no conocías cuando estudiabas?
Muchas y me sorprendo día a día. Pero la oportunidad de crecer en capacitaciones con la AAHE (Asociación Argentina del Hormigón Elaborado) y con la EGC, me abrió muchas puertas, conocí a muchos profesionales de valor y fui ganando mucha experiencia con el intercambio en las capacitaciones; concluyendo en la Diplomatura de Tecnología del Hormigón Aplicada, que ha sido un éxito para el medio.
Si tuvieras que pensar en el último año, ¿qué fue lo más importante que tuviste que aprender para seguir creciendo?
Acá sin dudas LOCOS… LOCOS x el hormigón es una comunidad gratuita creada por Equipo CDH donde se suben contenidos y hay una participación muy activa. El aprendizaje de redes, comunidades, como interactuar con la IA para resumir conceptos y estar manejando un ámbito de más de 700 personas de todos los niveles de formación, es un desafío de aprendizaje constante.


¿Qué cambió más en tu forma de trabajar desde que empezaste hasta hoy? ¿Qué prácticas quedaron atrás? ¿Qué transformación de la industria viviste en primera persona?
Infinidad de cosas, porque en un cuarto de siglo todo ha cambiado; y en lo que es hormigones hay enormes avances que hay que complementarlo con las innovaciones tecnológicas. Nos tocó participar en muchos hormigones no convencionales desde el diseño, control y ejecución, que fueron hitos en la región y contribuyeron al desarrollo de las obras civiles.
¿Qué recomendaciones tenés para quienes están dando sus primeros pasos en el sector?
Trabajar en equipo, especializarse y escuchar antes de hablar. Se aprende mucho de las otras personas. Largar proyectos propios y no copias textuales de modelos (nos ha pasado) que terminan siendo réplicas insulsas por querer hacer “lo mismo que otro”. Inventar, está casi todo inventado. Innovar, hay muchísimo en todos los sectores de la construcción, pero estoy convencido que fundamentalmente en la sostenibilidad.
Siendo un profesional el día de hoy, ¿cuáles son los desafíos que sentís que te quedan por delante?
Seguir formando y capacitando al medio, siempre con diferentes estrategias; desde el trabajo, la EGC, la facultad, los cursos, LOCOS x el hormigón… adaptándonos a no solo las nuevas tecnologías, sino las nuevas generaciones que estoy convencido que nos superarán si toman lo bueno actual y fomentan su iniciativa.
¿Qué conversaciones sentís que faltan hoy en la industria? ¿Qué te gustaría que las nuevas generaciones discutieran más? ¿Qué creés que deberíamos empezar a mirar de otra manera?
Me adelanté en una anterior! En realidad, la sostenibilidad sin lugar a dudas; acompañado siempre de la productividad y la rentabilidad aplicada para las obras. Y como temas particular, la igualdad de género y la igualdad de “títulos”. Hoy creo que está pasado de moda las presentaciones largas de muchos títulos y que solo los ingenieros pueden hablar con ingenieros o los doctores con doctores. Estoy convencido que esas posturas, muy presenten en la industria, tenderán a desaparecer y existirá un marco de trato más igualitario.
Si hoy estuvieras empezando tu carrera, ¿qué harías distinto? ¿Qué consejo te darías a vos mismo en ese momento?
Interactuaría más con mis compañeros, apreciaría más las experiencias que la teoría y fomentaría aún más los viajes de aprendizaje al extranjero; pero para ejercer como siempre quise en mi hermoso país.
¿Hay algún error profesional que hoy agradecés haber cometido? ¿Cómo cambió tu manera de trabajar después de eso? ¿Hay algo que hoy hacés diferente gracias a ese error?
Cientos. Siempre hablo mucho de la resiliencia que todos tenemos que tener de aprender mucho de nuestros errores. Comunicaciones en formato indebido, generar conflictos innecesarios, defender acérrimamente a una empresa, actuar más como persona que como equipo de trabajo… muchas cosas que me han hecho madurar.
A lo largo de estos años, ¿qué desafío sigue despertando tu curiosidad? ¿Qué sentís que todavía te queda por aprender?
Los desafíos van saliendo en función del dinamismo del medio y necesidades que captamos de la industria de la construcción. Con lo cual siempre que estamos por completar una etapa u objetivo, vamos planteando los siguientes; apostando a la mejora e innovación continua.
