Juan Gallará y Violeta Metro nos cuentan los desafíos del recambio generacional y la expansión federal de CAMARCO Joven.
Una nueva gestión comienza en CAMARCO Joven y con ella se renueva también el impulso de un espacio que viene fortaleciéndose como punto de encuentro y crecimiento para jóvenes empresarios de la construcción. Juan Gallará asumió como Presidente y Violeta Metro como Vicepresidente, en un recambio que combina continuidad y nuevas ideas dentro de una comunidad integrada por jóvenes que, en muchos casos, siguen el camino familiar en el sector, pero con una mirada propia sobre el presente y el futuro de la actividad.
El objetivo es claro: sumar más socios en todo el país, reforzar la participación joven y acercar la Cámara a quienes todavía la ven como un lugar lejano o de difícil acceso. En esta entrevista, Gallará y Metro comparten las primeras definiciones de su gestión, qué buscan potenciar y por qué creen que el recambio generacional no es solo una cuestión de edad, sino de mirada, de energía y de ganas de involucrarse.
Comenzamos la charla preguntándoles sobre los orígenes de la Comisión y cómo fue su acercamiento a ella.
¿Por qué nació CAMARCO Joven y qué necesidad vino a cubrir dentro de la Cámara?
JG: Nace como un lugar de capacitación dirigencial y encuentro. Aprender de la vida institucional dentro y fuera de la Cámara es lo más importante, porque cuando te toca estar en un cargo protagónico es clave tener experiencia y un recorrido previo.
¿Se acuerdan del primer encuentro de CAMARCO Joven al que fueron? ¿Por qué se quedaron?
JG: Sí, asistí a una reunión de Comisión Directiva ampliada en la Delegación de Córdoba y posteriormente se reunían los jóvenes que, en ese momento, hace 12 años, éramos menos de 10. La mayoría no nos conocíamos y hoy somos amigos muy cercanos. Me quedé por curioso y por la buena onda del grupo.
VM: Fue una reunión de Comisión Directiva de la Delegación Provincia de Buenos Aires y, después, el segundo SUMMIT federal, para el que viajamos juntos desde varios puntos del país. Tenía 23 años y venía de la obra: problemas concretos y decisiones diarias; sin saber cuánto de eso iba a encontrar en una institución. Me quedé justamente porque encontré agenda real: financiamiento, productividad, infraestructura. Y, sobre todo, pares pensando la infraestructura en conjunto y a largo plazo.
Conociendo un poco más de estos orígenes, queríamos indagar sobre el presente de esta nueva gestión y cuáles serán esas ideas que direccionen su rumbo.
Juan, pasaste de Vicepresidente a Presidente, ¿qué te entusiasma más de asumir este nuevo rol?
La principal motivación es intentar federalizar lo más posible el grupo, ya que al ser el primer presidente del interior del país considero que es mi función lograrlo.
Violeta, ¿qué te entusiasma más de asumir este nuevo rol como Vicepresidente?
Consolidar una generación que dejó de ser “la próxima” y empezó a ser la actual. Creo que la juventud es circunstancial, mientras que la responsabilidad sectorial no lo es. CAMARCO Joven —y también el J6 (espacio que reúne a las seis principales cámaras empresarias y sectores del país)— forman dirigentes. En pocos años dejamos de ser “jóvenes”, pero las decisiones y lo que construimos juntos permanece.
¿Qué cambios ven en el sector desde que forman parte de CAMARCO Joven?
J.G: Hay una mayor apertura de las Mesas Directivas de las distintas delegaciones y de la sede central. Las oportunidades para que los jóvenes propongamos ideas y las llevemos adelante dependen de las ganas de hacerlo. Considero un gran cambio la forma positiva en la que las generaciones con más experiencia nos ven a los jóvenes.
V.M: Creo que se fortaleció algo muy valioso: el vínculo entre generaciones. No reemplazamos experiencia, la complementamos. Existe una transferencia permanente de criterio y mirada histórica, y apertura a nuevas formas de gestión y comunicación. Creo que ese intercambio nutre aún más las decisiones y cómo pensamos juntos el futuro de la infraestructura de nuestro país.
Consolidar lo construido y expandir la red son los dos pilares de este nuevo ciclo. Para la conducción de Gallará y Metro, el desafío no es solo retener el talento y la experiencia de quienes ya integran la Comisión, sino abrir las puertas de par en par a nuevos jóvenes que quieran sumarse a transformar el sector.
¿Cuál es el principal objetivo de esta nueva etapa y qué les gustaría que se diga de su gestión cuando termine?
J.G: Lograr consolidar a los grupos jóvenes de todas las delegaciones del país.
V.M: Que logramos que deje de ser solo un espacio de formación para convertirse también en uno de propuesta; y consolidar las delegaciones de todo el país. Si además logramos ayudar a construir agenda y a explicar mejor el rol del sector, sería un buen resultado.
Como no todos los jóvenes del sector forman parte de este espacio en expansión (ya que muchos observan temerosos sin saber bien cómo acercarse), consultamos a Juan y a Violeta al respecto.
¿Qué le dirían a un joven profesional o empresario que todavía mira CAMARCO Joven “desde afuera”?
J.G: Que se sume, de a poco y con confianza, al grupo en los eventos informales que generamos para poder tomar contacto y proponer ideas. Los viajes y encuentros suelen ser la oportunidad perfecta para acercarse y emprender el camino del aprendizaje y la formación dirigencial.
V.M: Que va a entender mejor el negocio en el que trabaja. Encontrás pares viviendo lo mismo que vos: dudas, errores, decisiones y logros. Uno encuentra experiencia compartida y eso creo que ordena mucho.
De cara a esta nueva etapa, se vuelven centrales tres dimensiones: la agenda actual del sector, el valor de la participación y la ampliación de la base de integrantes. Tanto Juan como Violeta nos explican un poco más cada una de ellas.
¿Qué agenda creen que hoy interpela más a los jóvenes empresarios de la construcción?
J.G: Nuestros ejes son la tecnología, la sustentabilidad y, sobre todo, la vinculación.
V.M: Financiamiento del desarrollo, productividad y costos, sustentabilidad y previsibilidad normativa.
¿Qué beneficios concretos encuentra alguien que se suma?
J.G: Encontrarse con empresarios que sufren y disfrutan de lo mismo que vos en tu empresa. Eso ayuda a pensar mejor y apoyarse en alguien que entiende por lo que estás pasando.
V.M: Uno aprende a tomar mejores decisiones. Se comprende el rol del sector dentro de una cadena productiva más grande. La construcción no funciona aislada: depende del crédito, la industria, el agro, la energía y el mercado de capitales. Ese intercambio —que también vivimos en el J6— te da una mirada más completa. Te hace pasar de mirar únicamente tu empresa, a entender el ecosistema en su totalidad y a pensar en el desarrollo productivo argentino como una cadena donde cada sector potencia al otro, y donde el capital humano —empresarios y trabajadores— están en el centro del proceso.
Con una mirada más puesta en la gestión concreta, Gallará profundiza en algunos ejes propios de esta etapa: desde el origen de CAMARCO Joven como espacio de formación dirigencial hasta el desafío de consolidar su crecimiento en todo el país. La federalización, el fortalecimiento de los grupos en cada delegación y la construcción de una agenda activa aparecen como prioridades, junto con la necesidad de seguir sumando jóvenes empresarios que aporten nuevas ideas y dinamicen la participación dentro de la Cámara.
¿Qué tipo de perfiles quieren atraer especialmente?
J.G: Empresarios de la construcción de todo el país menores a 45 años, fundadores o de distintas generaciones de la empresa.
¿Cuáles son los tres temas que van a guiar la gestión 2026?
J.G: Reclutamiento federal de jóvenes socios. Recorrido por las delegaciones para conocer las realidades, acompañando al Ciclo CAMARCO. Recorridos a empresas e instituciones nacionales para capacitarnos y aprender.
Más allá de ser un espacio de encuentro, la Comisión Joven es un motor de transformación dentro de la estructura institucional. Para entender cómo se inserta esa energía nueva en la trayectoria de la institución, les consultamos:
¿Qué rol cumple CAMARCO Joven dentro de la Cámara?
JG: El principal rol es impulsar con ganas y energía las nuevas ideas que generen mejoras dentro y fuera de la Cámara. Los eventos y actividades propuestas buscan renovar el ánimo y la participación de los socios.
VM: Forma dirigencia y prueba ideas. Actúa como puente con otros sectores productivos y con el ámbito público para dejar de lado la coyuntura y construir a largo plazo.
¿Qué creen que hoy aporta una mirada joven al sector?
JG: Considero que los jóvenes tenemos que aportar entusiasmo y, sobre todo, innovación tecnológica.
VM: La lógica de proceso y no solo de obra. Nuestra generación está acostumbrada a pensar en modelos de negocio, financiamiento, eficiencia y gestión de datos; pero también hay que explicar el impacto y sus beneficios, no solo concentrarse en la ejecución.
¿Qué prejuicio o idea equivocada sobre “los jóvenes en la construcción” les gustaría romper?
JG: La idea de que el grupo es cerrado.
VM: Que juventud equivale a falta de experiencia. Muchos jóvenes hoy dirigen empresas familiares con décadas de historia o proyectos de gran escala. No reemplazan la experiencia, sino que la continúan–en conjunto–con otra perspectiva.
¿Qué aprendieron en CAMARCO Joven que hoy les sirve para liderar
JG: Manejo y motivación de un grupo que no son empleados, entendiendo que todos somos lo mismo y que me toca escuchar y proponer ideas.
VM: Que el sector es interdependiente. La obra no depende solo del constructor: intervienen financiamiento, regulaciones, proveedores, desarrolladores y contexto macroeconómico. También aprender a trabajar con miradas distintas: no se trata de coincidir, sino de construir en conjunto. Y, finalmente, entendí el valor de la institucionalidad, que es lo que permite que el progreso sea colectivo y duradero. Aprendí que la verdadera institucionalidad es la única forma de que los logros no mueran con sus protagonistas. Lo que perdura es la trama de reglas claras, acuerdos y confianza que convierte lo efímero en trascendente. La institucionalidad nos da continuidad en un mundo en constante cambio: nos permite tejer –entre generaciones y diversos sectores– un hilo común que otros podrán seguir. Creo que ese es el legado más valioso. Que los esfuerzos individuales se multipliquen y los resultados dejen de ser una anécdota, para transformarse en historia compartida.
¿Qué esperan de CAMARCO Joven dentro de cinco años?
JG: Que sea un grupo grande, con todas las delegaciones activas, generando actividades en conjunto en todo el país y con proyección internacional.
VM: Que seamos más los que construimos juntos, con presencia en todo el país y aportando a la agenda pública. Además, que podamos ayudar a explicar mejor el rol de la infraestructura y contribuir a una mayor comprensión de su impacto y beneficios en la vida cotidiana.
La hoja de ruta para 2026 ya está trazada: recorrer el país, abrir las puertas de las delegaciones y demostrar que la Cámara es un espacio de propuesta real. Con Gallará y Metro a la cabeza, el recambio generacional deja de ser una promesa de futuro para convertirse en un presente activo, invitando a cada joven empresario a dejar de mirar desde afuera y empezar a construir el sector desde adentro.
Cintia Castro Sánchez
Licenciada en Periodismo (UNDAV).
