Un modelo puede estar correctamente desarrollado, contener información precisa y responder a los criterios definidos para un proyecto. Pero llega un momento en el que todo ese trabajo necesita transformarse en algo que otras personas puedan leer, interpretar y utilizar.
Ahí aparece una dimensión fundamental de BIM: la documentación no es solamente el resultado final del modelado, sino una parte del proceso de comunicación del proyecto.
Planos generales, plantas, cortes, detalles, planillas, cómputos y diferentes formatos de publicación permiten que la información contenida en el modelo llegue a quienes la necesitan. El desafío está en conseguir que esas salidas sean consistentes entre sí y respondan a las necesidades de cada etapa.
Un modelo que también tiene que poder explicarse
Modelar y documentar están profundamente relacionados. Las decisiones tomadas al construir un modelo condicionan posteriormente la calidad de la información que puede extraerse de él.
Por eso, pensar la documentación recién al final del proyecto puede generar dificultades. Parámetros que no fueron contemplados, familias que necesitan ajustes, criterios gráficos diferentes o información organizada de manera poco consistente terminan apareciendo cuando llega el momento de producir las entregas.
Trabajar con una lógica BIM permite abordar esa relación de otra manera. El modelo funciona como una fuente de información desde la cual pueden generarse distintas representaciones de acuerdo con el objetivo de cada documento.
Pero automatizar parte de esa producción no elimina la necesidad de tomar decisiones. ¿Qué información necesita mostrar un plano? ¿Con qué nivel de detalle? ¿Cómo debería organizarse? ¿Qué elementos necesitan identificarse? ¿Qué criterios deben mantenerse entre diferentes documentos?
La herramienta facilita el proceso; el criterio profesional sigue definiendo qué y cómo comunicar.
Documentar para distintas etapas y necesidades
Un mismo proyecto no se comunica siempre de la misma manera. La información necesaria para una presentación general no es idéntica a la requerida para ejecutar un detalle constructivo, coordinar una especialidad, realizar un cómputo o avanzar con determinada instancia de documentación.
Por eso, documentar implica comprender primero quién va a utilizar la información y para qué.
Dentro de Revit, recursos como vistas, anotaciones, etiquetas, filtros, parámetros, familias cargables, carátulas y listas de planos permiten organizar esas diferentes salidas. El programa del curso incorpora además documentación de arquitectura, estructuras e instalaciones, detalles constructivos, planillas de carpinterías y cómputo métrico, junto con criterios vinculados con normas ISO e IRAM.
La consistencia entre esos elementos es uno de los aportes centrales de trabajar desde un modelo de información. Una modificación puede reflejarse en diferentes vistas y documentos relacionados, reduciendo la necesidad de reconstruir manualmente la misma información en distintos archivos.
Así, la documentación deja de pensarse como una colección de planos independientes y empieza a formar parte de un sistema de información conectado.
Del esfuerzo de modelar al valor de la información
Este curso funciona como una instancia para profundizar precisamente en ese pasaje: cómo preparar y utilizar el contenido de un modelo para generar documentación que acompañe las distintas etapas de un proyecto.
La formación aborda la generación y organización de planos, el uso de parámetros, filtros, etiquetas y familias, los criterios de representación y publicación y la producción de información que también pueda utilizarse para procesos como el cómputo. El recorrido se completa con un trabajo práctico orientado a integrar estos recursos dentro de una documentación general de proyecto.
Está dirigido a arquitectos, ingenieros, CAD Managers, diseñadores, computistas y estudiantes de carreras afines interesados en incorporar herramientas para producir y gestionar documentación desde Revit. El programa se plantea como una formación de nivel inicial, sin conocimientos específicos del área como requisito excluyente.
Inicia el miércoles 25 de noviembre de 18 a 20 h
Más información e inscripciones AQUÍ.
