Argentina lleva 15 años sin mejorar el ingreso por habitante: ¿cuánta inversión necesita para volver a crecer?
El economista Ariel Coremberg presenta un estudio donde analiza el estancamiento económico argentino y estima los niveles de inversión necesarios para acercarse a economías como Australia y Corea del Sur.
La Argentina lleva más de una década sin mejorar el ingreso por habitante y necesitaría aumentar significativamente sus niveles de inversión para recuperar el crecimiento de largo plazo. Esa es una de las principales conclusiones del estudio “Inversión necesaria para el crecimiento de la economía argentina. ¿Cuánta inversión necesita la economía argentina para crecer como Australia o Corea?”, elaborado por el economista Ariel Coremberg, Director del Centro de Estudios de la Productividad, en colaboración con CAMARCO.
El trabajo analiza las causas del estancamiento económico argentino y cuantifica el esfuerzo de inversión necesario para que el país retome una senda de crecimiento sostenido capaz de elevar el nivel de vida de su población durante las próximas décadas.
A partir de datos históricos y de distintos escenarios de crecimiento, el estudio concluye que la inversión constituye una condición indispensable para el desarrollo, aunque advierte que por sí sola no alcanza: el crecimiento sostenido también requiere mejoras en productividad, infraestructura, estabilidad macroeconómica e instituciones.
Las principales conclusiones
El estudio concluye que la Argentina atraviesa un largo período de estancamiento económico. Desde 2011, el ingreso por habitante prácticamente no ha crecido, lo que significa que el nivel de vida promedio de los argentinos lleva más de quince años sin mostrar mejoras sostenidas.
A largo plazo, el desempeño también resulta limitado. Entre 1912 y 2025, el ingreso por habitante creció en promedio apenas 0,8% por año. Aunque la cifra puede parecer positiva, implica que una persona necesitaría alrededor de 85 años para duplicar su nivel de ingresos, un plazo muy superior al que registran las economías más desarrolladas. En Australia, por ejemplo, ese mismo objetivo puede alcanzarse en alrededor de 41 años.
El informe también evidencia cuánto se ha ampliado la brecha entre ambos países. A comienzos de la década de 1930, el ingreso por habitante de la Argentina equivalía a cerca del 95% del australiano. Hoy representa menos del 30%, reflejando décadas de crecimiento insuficiente y pérdida de competitividad relativa.
Otro de los hallazgos centrales es el retroceso de la productividad, uno de los principales motores del crecimiento económico. Según el estudio, la productividad laboral se encuentra en niveles similares a los de 1974, mientras que la productividad total de los factores (PTF) registra valores comparables a los de comienzos de la década de 1950. En otras palabras, la economía tiene hoy dificultades para producir más y mejor que hace varias décadas.
Cuánta inversión necesita la Argentina para crecer
A partir de distintos escenarios de crecimiento, el estudio calcula cuánto debería invertir la Argentina para recuperar una trayectoria de desarrollo sostenido.
Para alcanzar un ritmo de crecimiento moderado, similar al de los períodos más favorables de las últimas décadas, la inversión debería ubicarse en torno al 23,3% del PIB.
Si el objetivo fuera acercarse al desempeño de Australia, el esfuerzo tendría que ser mayor: la inversión debería representar entre el 25% y el 30% del PIB, acompañada por mejoras en productividad y competitividad.
El escenario más exigente toma como referencia experiencias de fuerte transformación económica, como la de Corea del Sur. En ese caso, la Argentina debería sostener una tasa de inversión equivalente al 32,2% del PIB junto con un crecimiento continuo de la productividad.
El estudio ilustra el impacto que esto tendría sobre la vida de las personas. Manteniendo las tendencias históricas actuales, un argentino necesitaría varias décadas para duplicar su nivel de vida. En cambio, bajo un escenario de crecimiento acelerado acompañado por altas tasas de inversión, ese objetivo podría alcanzarse en apenas 14 años.
El informe advierte que aumentar la inversión es una condición necesaria, pero no suficiente. Las tasas de inversión requeridas disminuyen significativamente cuando la economía logra mejorar su productividad, por lo que ambos factores aparecen como pilares complementarios para sostener el crecimiento de largo plazo
Infraestructura, energía y transporte: las brechas más urgentes
El trabajo identifica que las mayores necesidades de inversión se concentran en sectores estratégicos vinculados a la competitividad y al crecimiento de largo plazo.
Entre ellos se destacan la infraestructura de transporte y logística, la infraestructura digital, el sector energético, los servicios de electricidad, gas y agua y las comunicaciones. De acuerdo con el estudio, estas áreas constituyen los principales cuellos de botella que deberá afrontar el país para sostener una trayectoria de crecimiento económico duradera.
Acceso al estudio completo
El libro “Inversión necesaria para el crecimiento de la economía argentina”, de Ariel Coremberg, se encuentra disponible para su consulta en la Biblioteca CAMARCO, el espacio de producción y difusión de conocimiento de la Cámara Argentina de la Construcción.
Libro disponible AQUÍ.
