La Ley de Glaciares necesita aclaraciones sin poner en riesgo su protección y el ambiente periglacial que constituyan “reservas estratégicas de recursos hídricos”
Buenos Aires, 16 de diciembre de 2025 – La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) manifiesta su total acuerdo y compromiso con el objetivo central de proteger “los Glaciares y el ambiente Periglacial como reservas estratégicas de recursos hídricos”. Este consenso es unánime y representa el espíritu que dio origen a la Ley 26.639, tal como quedó plasmado en su artículo 1º.
Para cumplir de manera efectiva con este propósito, la Ley de Glaciares requiere una serie de aclaraciones fundamentales que permitan eliminar la incertidumbre actual, partiendo de la premisa de que no todos los glaciares y el ambiente periglacial constituyen “reservas estratégicas de recursos hídricos”.
Existe un acuerdo indiscutido: los glaciares y los ambientes periglaciales que cumplan ese rol estratégico deben ser protegidos de manera efectiva. No obstante, es absolutamente necesario que la normativa contemple que dicha determinación se realice caso por caso, con sustento en estudios técnicos específicos y en la evaluación de especialistas con conocimiento científico en la materia.
Resulta indispensable, además, definir con claridad el rol de las provincias, que conforme a la Constitución Nacional son las legítimas titulares de los recursos naturales en sus jurisdicciones, en el proceso de determinación y delimitación de las áreas a proteger. En este sentido, y citando a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, es imperativo ejecutar la solución concertada a través del “diálogo federal antes que por la intervención de los jueces”. Esto exige que las aclaraciones se logren a través de la actuación conjunta y coordinada de las autoridades nacionales y provinciales, asegurando que la protección ambiental y del recurso hídrico no sea incompatible con el desarrollo sostenible del país.
Una redacción que finalmente ofrezca la certeza necesaria permitirá que las actividades productivas y de infraestructura puedan llevarse adelante con total responsabilidad ambiental y respeto irrestricto por el recurso hídrico, abriendo la puerta para que miles de argentinos accedan a oportunidades de empleo en actividades nobles e imprescindibles para la vida moderna, mejorando la calidad de vida de sus familias y contribuyendo decisivamente al desarrollo económico que la Argentina tanto necesita.
