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Materiales del futuro: innovación y naturaleza en la construcción

La industria de la construcción está viviendo una transformación profunda. Más allá de nuevas tecnologías y procesos digitales, el verdadero cambio también se encuentra en el corazón de lo tangible: los materiales. Con cada vez más frecuencia, surgen startups que miran a la naturaleza no solo como inspiración, sino como fuente directa de soluciones sostenibles, como Micotec y Abriga, dos emprendimientos argentinos que están reconfigurando las bases del diseño constructivo con una mirada ecológica, innovadora y escalable.

Micotec: construir con hongos 

En un mundo urgido por reducir su huella de carbono, Micotec propone una solución tan disruptiva como lógica: materiales biocompuestos hechos a base de micelio, la estructura subterránea de los hongos. Este biomaterial se cultiva en moldes con residuos orgánicos, creando piezas resistentes, livianas, compostables y con propiedades aislantes.

Además de su bajo impacto ambiental, el micelio presenta grandes ventajas técnicas: es ignífugo, resistente a la humedad y posee capacidad para absorber vibraciones. Micotec ya ha desarrollado placas, ladrillos, tableros y luminaria, apuntando no solo al sector de la construcción, sino también al diseño industrial y arquitectónico.

Su proceso productivo demanda menos energía, no genera residuos peligrosos y, al final de su vida útil, puede regresar al suelo sin contaminar. Un ejemplo claro de economía circular aplicada al hábitat.

Abriga: aislamiento con identidad local 

Por su parte, Abriga apuesta a revalorizar un recurso autóctono muchas veces subutilizado: la lana de oveja. Mediante procesos tecnológicos que conservan las propiedades naturales de la lana, esta startup produce aislantes térmicos y acústicos ideales para todo tipo de edificaciones.

La lana es un material renovable, biodegradable y con una eficiencia térmica comparable (y en algunos casos superior) a los materiales tradicionales, como la fibra de vidrio o el poliestireno expandido. A eso se le suma su impacto social positivo, ya que Abriga trabaja con comunidades rurales del sur argentino, generando empleo y promoviendo cadenas de valor sostenibles.

Innovar desde lo local y lo natural 

Tanto Micotec como Abriga representan una nueva generación de soluciones que combinan ciencia, diseño y sustentabilidad. Más allá de la novedad tecnológica, su aporte reside en plantear alternativas viables que responden a los desafíos actuales de la industria: reducir emisiones, mejorar la eficiencia energética y construir de manera más consciente.

Estas startups no solo inspiran por lo que hacen, sino por cómo lo hacen: trabajando en red, vinculándose con universidades, laboratorios, estudios de arquitectura y constructoras que apuestan por materiales del siglo XXI.

El sector de la construcción tiene hoy la oportunidad de liderar una transición hacia formas más responsables de habitar el mundo. Y eso empieza, literalmente, desde la base.

Equipo TIIC

Publicado el 19 agosto, 2025